El presidente español Pedro Sánchez admitió en Nueva York que el sistema de control fronterizo de Marruecos "falló" durante el asalto a Ceuta, reconociendo por primera vez una posible responsabilidad en la gestión de la crisis. Esta declaración, hecha durante una reunión en la ciudad estadounidense, marca un cambio de postura tras más de un mes de tensión en la región. Sánchez lamentó la falta de solidaridad de la Unión Europea, a diferencia de la respuesta española a la crisis de Lampedusa o al acoso estadounidense a Groenlandia.
La confesión de Sánchez se produce días antes de una reunión clave entre el ministro de Asuntos Exteriores español José Manuel Albares y su homólogo marroquí en Nueva York. Esta cita busca abordar la situación en Ceuta, donde las tensiones entre España y Marruecos han aumentado tras el incidente. Aunque no se detallaron las consecuencias exactas del fallo en el control fronterizo, el reconocimiento de errores podría influir en las negociaciones futuras.
La visita de Sánchez a Nueva York también incluyó conversaciones con líderes internacionales, incluyendo una reunión con la líder venezolana Delcy Rodríguez, donde se reafirmó el compromiso de España con el país. Sin embargo, el tema principal sigue siendo la crisis en Ceuta, con el gobierno español buscando una solución que evite escaladas. La situación sigue siendo delicada, con la comunidad internacional observando de cerca los pasos que se darán en los próximos días.



























