El Niño costero y global, dos fenómenos climáticos distintos, impactarán de forma diferente en Perú. Según informes, el El Niño costero provocará lluvias intensas y desbordamientos en la costa, mientras que el global generará sequías en los Andes y Amazonía. Estos cambios afectarán directamente la agricultura local, alterando los cultivos tradicionales.

En la costa, la mayor precipitación podría causar inundaciones y daños a infraestructuras. Por su parte, en las zonas montañosas y amazónicas, la sequía reducirá la disponibilidad de agua, afectando la producción de cultivos como el maíz y el arroz. Los agricultores enfrentan un desafío para adaptarse a estas condiciones inusuales.

La variabilidad climática exige una mejor planificación y gestión de recursos hídricos. Los expertos alertan sobre la necesidad de estrategias que permitan mitigar los efectos negativos en la producción agrícola. La situación refleja la complejidad de los fenómenos climáticos en un país con una economía dependiente de la agricultura.