La delegación cubana abandonó la Asamblea General de las Naciones Unidas durante el discurso de Donald Trump, quien calificó al país como un "estado fallido" que no tardará en caer. La reacción se produjo tras las críticas del mandatario estadounidense, que acusó a Cuba de violar los derechos humanos y de mantener un régimen autoritario.
Trump, en su intervención ante la ONU, también criticó a Venezuela y amenazó con "militarizar" el hemisferio occidental. Durante su discurso, el presidente estadounidense excedió el tiempo asignado, lo que generó controversia. A su vez, Trump destacó un acuerdo petrolero con la líder venezolana, Delcy Rodríguez, lo que fue visto como una señal de apoyo a un régimen en crisis.
La delegación cubana, al igual que otros países, rechazó las acusaciones de Trump. La crítica del presidente estadounidense fue vista como una intervención política en asuntos internos. Mientras tanto, Trump expresó optimismo sobre el fin de la guerra en Ucrania, afirmando que los ataques contra refinerías rusas son un "golpe serio" para el país.


























