Menores no acompañados que habían cruzado la frontera hacia España regresaron a Marruecos desde Ceuta el sábado 1 de agosto de 2026, según informes de medios españoles. La operación se llevó a cabo en colaboración con autoridades marroquinas y la Unión Europea, con el objetivo de facilitar el retorno de los menores a sus países de origen. Bruselas ha insistido en que la prioridad sea garantizar el regreso de todos los menores que se encuentran ilegalmente en Ceuta a Marruecos.

Aunque Marruecos ha mostrado su disposición a recibir a los menores, España estudia cada caso individualmente, según fuentes oficiales. La ley española contempla varias opciones, como la expulsión, la deportación o la asignación de un tutor legal, dependiendo de la situación de cada menor. Sin embargo, algunos casos podrían requerir una decisión más compleja, especialmente si los menores no pueden regresar a sus países de origen por razones humanitarias.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Luis Ábalos, ha rechazado la idea de una cosoberanía entre Ceuta y Melilla con Marruecos, considerándola un "disparate". Ha garantizado que España no negociará la integridad territorial del país con Marruecos. A pesar de esto, la situación de los menores sigue siendo un tema de debate entre las autoridades españolas, la UE y Marruecos.