Felipe VI a inaugurado el estreno de la temporada del Teatro Real de Madrid en solitario, mientras la reina Letizia asistió a una ceremonia en Bruselas. La monarquía española se dividió entre dos ciudades europeas, marcando un momento inédito en la historia de la casa real. La princesa Leonor, hija del rey, acompañó a su padre en la ceremonia de apertura. La reina Letizia, en cambio, se encontraba en Bélgica, donde participó en una reunión oficial. Esta separación entre los monarcas refleja la complejidad de las agendas reales en la actualidad. La obra elegida para el estreno fue una pieza de Puccini, un clásico de la ópera que resalta la conexión cultural entre España y Europa. La ausencia de la reina en Madrid generó comentarios en los medios, pero no se ha anunciado ninguna decisión oficial sobre el futuro de esta dinámica.