El Gobierno ha reparado la barrera neumática en la frontera de Tarajal, en Ceuta, dañada por temporales, tras su instalación para cumplir una sentencia del Tribunal Supremo. Esta medida forma parte de los esfuerzos para mantener el control fronterizo en la zona, donde la tensión con España ha sido recurrente. La barrera, que limita el acceso a la zona de Ceuta, fue dañada recientemente por condiciones climáticas adversas, lo que obligó a su reparación urgente.
Mientras se lleva a cabo esta acción, el Gobierno también ha colocado a 54 menores inmigrantes de Ceuta en la Península Ibérica, mientras tramita otros 300 casos. Esta medida ha sido criticada por activistas que piden una solución más rápida para evitar que la situación se vuelva más tensa. La presión sobre el Gobierno aumenta con la proximidad del Mundial de 2030, que se celebrará en Marruecos y España, lo que exige una gestión cuidadosa de las relaciones bilaterales y de las cuestiones migratorias.





























