El ministro de Transportes, Óscar Puente, negó este viernes su dimisión tras el siniestro ferroviario en Urda (Toledo), que dejó cinco muertos y múltiples heridos. Puente destacó que el sistema de seguridad LZB registró 170 caídas en 2026, calificando la cifra como «dentro de la normalidad». El accidente ocurrió en el tramo de Urda, donde se registró la última caída el 14 de octubre, apenas quince días antes del siniestro.

Frente Amplio, IU y otras fuerzas políticas exigieron formalmente la dimisión de Puente tras los accidentes de Urda y Adamuz, cuestionando el modelo ferroviario liberalizado. El exdirector del Gabinete de presidencia de ADIF, Miguel Ángel Uriondo, destacó que el ERTMS es un sistema más seguro para alta velocidad que el LZB. Puente, sin embargo, se negó a abandonar su cargo, afirmando que su forma de asumir responsabilidades es «dar la cara».

A pesar de la presión, Puente puso su cargo a disposición del presidente Pedro Sánchez, pero el mandatario consideró que no sabía si participará en la campaña electoral. Puente es cabeza de lista en Valladolid. La situación ha generado debate sobre la seguridad en las vías ferroviarias y la responsabilidad de las autoridades.