Un choque entre dos trenes de alta velocidad en la provincia de Toledo, España, ha dejado al menos 64 muertos y decenas de heridos. El accidente ocurrió el miércoles alrededor de las 8:54 horas locales, cerca de la estación de Urda, a unos 120 kilómetros al sur de Madrid.

El choque involucró un tren operado por Renfe, la empresa estatal de ferrocarriles, y otro tren privado de la empresa Iryo. Según fuentes oficiales, el tren de Renfe se estrelló contra la parte trasera del tren parado de Iryo. La Guardia Civil custodia las cajas negras del incidente, tras múltiples errores en la gestión manual de Adif y los maquinistas.

Las autoridades indicaron que el tren de alta velocidad se movía a 200 km/h en el momento del impacto. La causa exacta del choque aún no está clara, pero se investigan errores en la señalización y en la gestión de la vía. Al menos 68 personas murieron en el accidente, según informes preliminares.

Este tipo de accidentes en vías ferroviarias es raro, pero no inédito. En 2013, un choque similar en la misma zona dejó 78 muertos. La seguridad en las vías de alta velocidad sigue siendo un tema de debate en España, especialmente tras varios incidentes en los últimos años. La investigación continúa para determinar las causas exactas y mejorar las medidas de prevención.