El ministro de Transportes, Óscar Puente, enfrenta críticas tras el accidente ferroviario en Urda (Toledo) que dejó 21 muertos. La tragedia ha generado una ola de reacciones en la política y la sociedad. El sistema de seguridad LZB registró 170 caídas en 2026, incluyendo 13 en el tramo de Urda, la última días antes del siniestro. Puente defendió la cifra como "dentro de la normalidad".

El presentador de laSexta, Yélamo, analizó la intervención de Puente, afirmando que el ministro "está determinado a seguir". Sin embargo, la candidata de Frente Amplio, Ada Colau, exigió su dimisión "lo antes posible" por su "responsabilidad política". Bernaldo de Quirós criticó la gestión de Puente, destacando que "con los muertos no se juega".

El accidente ha reavivado el debate sobre el estado de las infraestructuras ferroviarias y la inversión en mantenimiento. Las autoridades investigan las causas del siniestro, que ocurrió el 29 de octubre. Puente ha anunciado medidas para mejorar la seguridad, pero la presión por respuestas claras sigue creciendo.

El incidente ha generado una polarización en el debate público. Mientras algunos exigen responsabilidades, otros piden una revisión técnica del sistema. La situación sigue en análisis, con expectativas altas sobre las acciones futuras del gobierno.