La muerte de Maricarmen, activista por la vivienda, agravó las tensiones políticas en España. La mujer, desahuciada por una ley del PSOE, murió tras su expulsión de su vivienda. Su muerte reavivó las protestas en Madrid, donde se manifestó contra la crisis del alquiler.
El PSOE fue señalado por la UCO por maniobras contra una jueza en el caso de Maricarmen. La muerte de la activista, que simbolizaba la lucha por la vivienda, generó un enfrentamiento político. El gobierno del PSOE fue criticado por su política de alquiler, que ha permitido la pérdida de 400.000 pisos en España.
El Ayuntamiento de Madrid aprobó un plan especial que permitirá construir 18.400 nuevas viviendas protegidas hasta 2028. La medida fue aprobada con el voto del PP, Vox y concejales no adscritos, mientras que el PSOE y Más Madrid rechazaron la propuesta.
El Parlamento europeo frenó el intento del PSOE de guardar un minuto de silencio por Maricarmen. La líder del PSOE en Europa intentó utilizar el caso políticamente ante los 27 países de la UE.
El líder del PP, Feijóo, acusó a Sánchez de intentar manipular la campaña electoral con la vivienda. El PP y Vox rechazaron los minutos de silencio en honor a Maricarmen, alegando que su muerte era utilizada políticamente.
La muerte de Maricarmen ha generado una crisis política en España, con manifestaciones en Madrid y críticas al PSOE por su política de alquiler. La situación sigue siendo delicada, con tensiones entre partidos y movimientos sociales.


























