La muerte de Maricarmen, una mujer de 87 años, ha conmocionado a la sociedad española. Falleció tras quince días hospitalizada, según informó el Sindicato de Inquilinas. Su muerte sigue a su expulsión de su vivienda en Madrid el 23 de septiembre, un hecho que desencadenó protestas en favor del derecho a una vivienda digna.
El pasado miércoles, la empresa Urbagestión Desarrollo e Inversión S. L. Expulsó a Maricarmen de su piso en el distrito de Retiro. La decisión fue tomada tras la adquisición del inmueble. Apenas una semana después, la empresa firmó un acuerdo que, según el Sindicato de Inquilinas, le habría permitido volver a su vivienda. Sin embargo, la muerte de Maricarmen ha interrumpido este proceso.
La noticia de su fallecimiento ha provocado una gran conmoción entre los manifestantes que se encontraban en la Puerta del Sol. Algunos de ellos, conmovidos y incrédulos, han repetido frases como «se nos ha caído el símbolo». El político Gabriel Rufián ha sido uno de los primeros en reaccionar, calificando la situación de «qué hijos de puta».
La muerte de Maricarmen se produce en un contexto de tensión sobre la crisis de vivienda en España. El Partido Popular ha sido criticado por su gestión en este ámbito, con Juan Bravo, responsable de Hacienda y Vivienda, señalando que el desahucio no habría pasado con el PP en el Gobierno. La situación sigue siendo un tema de debate en la política y la sociedad española.





















