El Gobierno regional ha realizado un primer balance de los daños causados por las tormentas del lunes, que afectaron cultivos en varias zonas del territorio. Según el comunicado, se estima que más de 6.500 hectáreas de cultivo sufrieron daños por granizo y rachas de viento intensas.
Las autoridades locales indican que las condiciones climáticas extremas se concentraron principalmente en áreas rurales, donde los agricultores reportaron pérdidas significativas. Aunque no se han registrado daños personales, el impacto económico se espera que sea considerable.
El Ejecutivo autonómico ha anunciado que se está evaluando la situación para determinar el alcance total de los daños y establecer medidas de apoyo a los agricultores afectados. No se ha especificado aún el monto de la ayuda, pero se prevé una intervención rápida para mitigar los efectos de la emergencia climática.






















