El gobierno español enfrenta críticas tras la tragedia ferroviaria de Urda, que dejó al menos 50 muertos. El Partido Popular (PP) y Vox han anunciado su intención de ejercer la acusación popular contra el Ejecutivo, acusándolo de negligencia en la gestión de las infraestructuras. La coordinadora sectorial del PP, Alma Ezcurra, destacó la necesidad de explicaciones sobre las conversaciones entre trabajadores tras el siniestro.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, calificó como "imprescindible pero insuficiente" la dimisión del ministro de Transportes, José Luis Puente, señalando que la responsabilidad principal recae en el presidente del gobierno, Pedro Sánchez. Feijóo destacó la falta de mantenimiento de las infraestructuras como un factor clave en el accidente.
Santiago Abascal, líder de Vox, anunció que su partido ejercerá la acusación popular por el siniestro. Criticó al gobierno por su gestión de las infraestructuras y por su política migratoria, considerando que estas decisiones contribuyeron al desastre.
La tragedia ha generado una intensa campaña política antes de las elecciones generales del 29 de noviembre. Las encuestas indican que el PP podría obtener una mayoría absoluta, aunque la proporción electoral sigue siendo clave. La situación ha reforzado la presión sobre el gobierno para que presente una explicación clara y una política de reforma en el sector ferroviario.






















