El desahucio de Maricarmen ha desencadenado una crisis política en el Gobierno, acelerando las negociaciones para aprobar un nuevo decreto de vivienda. El PSOE, tras la situación de la anciana, busca calmar el malestar social con medidas urgentes. El PP critica la falta de resultados en la solución del problema habitacional.
El Ejecutivo considera viable aprobar el decreto en el Consejo de Ministros del martes, aunque las negociaciones con los grupos aún no están concluidas. La presión de Sumar, que recogió más de 12.000 firmas en tres horas, refuerza la necesidad de una respuesta inmediata. La formación exige al Gobierno que expropie el piso de la mujer desahuciada.
La situación ha abierto grietas en la coalición, con el PSOE intentando mantener la unidad. El desahucio ha convertido en un símbolo el problema de la vivienda en España. El Gobierno busca equilibrar las demandas de los grupos parlamentarios para evitar más tensiones.
La comunidad política se prepara para una decisión clave que podría marcar un cambio en la política de vivienda del país.





























