El desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años expulsada de su vivienda en el distrito de Retiro, ha reactivado las tensiones dentro del Gobierno. El caso ha servido de detonante para una nueva pugna entre el PSOE y Sumar, dos partidos que componen la coalición gubernamental. Mientras el PSOE intenta negociar un decreto de vivienda, Sumar exige acciones concretas, como la expropiación del piso donde vivía Maricarmen.

El ministro de Vivienda, José Luis Puente, ha criticado a Sumar por centrarse en la derecha en lugar de abordar el problema de la vivienda. Por su parte, los líderes de Sumar han exigido que el Ejecutivo apruebe el decreto de vivienda y la expropiación del inmueble. La situación ha generado una confrontación entre los partidos, con acusaciones mutuas de no estar a la altura de la crisis.

El PSOE ha intentado mantener el diálogo con Junts, mientras que el PP ha responsabilizado al Ejecutivo del desahucio. La tensión se ha agravado tras el desahucio, que ha sido visto como un símbolo del problema de la vivienda en España. La situación sigue en evolución, con el riesgo de una ruptura en la coalición si no se alcanza un acuerdo.

La crisis interna del Gobierno se ha agravado en los últimos días, con el desahucio de Maricarmen como punto de inflexión. La presión sobre el Ejecutivo aumenta, mientras los partidos intentan imponer sus propuestas. La situación sigue siendo delicada, con el riesgo de una fractura en la coalición si no se resuelve el conflicto.