Trump ha exigido directamente a Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, que convoque elecciones en el país, durante una reunión en la ONU. La líder chavista ha comprometido a realizar los comicios "en igualdad de condiciones para todos", aunque no ha fijado una fecha. Esta presión se produce tras los intentos fallidos de la Nobel de la Paz para regresar a Venezuela, lo que ha reactivado el tema de las elecciones en la agenda del presidente estadounidense.

La presión de Trump se enmarca en un contexto de tensión internacional sobre la situación política en Venezuela. Mientras el mandatario estadounidense insiste en la necesidad de elecciones libres, la dirigente chavista se compromete a garantizar condiciones iguales para todas las fuerzas políticas. Esta postura contrasta con la postura de otros actores internacionales que han criticado la falta de transparencia en el proceso electoral venezolano.

La decisión de Trump refleja una estrategia para influir en la situación venezolana, aprovechando su presencia en la ONU. Aunque no se ha establecido un calendario concreto, la presión ejercida por Estados Unidos ha generado una reacción inmediata de parte de la dirigente chavista. La situación sigue siendo un tema de debate internacional, con diferentes actores abordando la cuestión desde perspectivas distintas.