Las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, que se celebran el 6 de noviembre, evalúan la popularidad del presidente actual, Donald Trump. Estas elecciones son consideradas un referéndum sobre su gestión. En la historia reciente, solo dos presidentes han salido bien librados: Bill Clinton en 1998 y George W. Bush en 2002. Barack Obama sufrió una derrota significativa en 2010, cuando los demócratas perdieron 65 escaños.
Las elecciones de mitad de mandato determinan la fuerza del partido en el poder y establecen estrategias políticas que tienen impacto global. En este contexto, el apoyo a Trump se mide a través de las votaciones en el Congreso. La elección de los representantes y senadores influye en la capacidad del presidente para impulsar su agenda.
Estas elecciones son importantes porque reflejan la opinión pública sobre la gestión del gobierno. Aunque el resultado final no está definido, el voto de los ciudadanos puede cambiar el rumbo de la política estadounidense. La elección de mitad de mandato también tiene implicaciones internacionales, ya que las decisiones en EE.UU. Afectan a otros países.
























