El desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años expulsada de su vivienda en Madrid, ha desencadenado una nueva crisis interna entre el PSOE y Sumar. El ministro de Vivienda, Pablo Puente, acusó a la izquierda de enfocarse en la derecha en lugar de abordar el problema de la vivienda. Los líderes de Sumar, por su parte, exigen que el Ejecutivo apruebe el decreto de vivienda y expropie el piso donde ocurrió el desahucio.
El caso ha generado una tensión entre los partidos en el gobierno. El PP responsabilizó al Ejecutivo del desahucio, mientras que el PSOE se defiende de las críticas. Ernest Urtasun, líder de Sumar, descartó una ruptura del gobierno pero insistió en la necesidad de una solución urgente. La situación refleja la complejidad del debate sobre vivienda en España.
La expulsión de Maricarmen, en el distrito de Retiro, ha sido el detonante de esta nueva confrontación. La tensión se agrava con el rechazo de la derecha a responsabilizar al PSOE, mientras que la izquierda exige acciones concretas. La situación sigue en evolución, con el gobierno buscando un equilibrio entre las demandas de ambos lados.























