El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, criticó durante una reunión de la ONU el discurso del presidente argentino, Javier Milei, calificándolo como "muy deslucido". Kicillof señaló que la exposición del mandatario no reflejó una postura clara sobre el alineamiento internacional del gobierno. Durante la conversación, el gobernador rechazó nuevamente la idea de un "milagro económico" que Milei ha promovido como parte de su agenda política.
Kicillof destacó la necesidad de una política económica más estable y sostenible, en lugar de las propuestas radicales que, según él, no tienen una base sólida. La crítica del gobernador se da en un contexto de tension entre las diferentes facciones del gobierno, donde las posturas sobre la economía y la internacionalización del país se han vuelto cada vez más marcadas. La ONU, como espacio de diálogo multilateral, ha sido escenario de estas discusiones, reflejando las diferencias internas en la conducción del país.






















