La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, destacó en la 81ª Asamblea General de la ONU su compromiso con la Diplomacia de Paz como eje nacional. Su intervención reafirmó la prioridad del gobierno en la búsqueda de la estabilidad y la reconciliación. Rodríguez subrayó la importancia del diálogo, especialmente con Estados Unidos, y agradeció a Donald Trump su disposición para retomar las conversaciones.
Durante su discurso, Rodríguez prometió que Venezuela celebrará elecciones, aunque no especificó una fecha. También definió la democracia como la calidad de la competencia electoral. Además, anunció un plan de reconstrucción y reformas institucionales para superar la división política. Su mensaje contrastó con su participación en 2019, cuando se centró más en la retórica revolucionaria.
La delegación venezolana destacó su enfoque en la paz y la transición democrática. Rodríguez insistió en la necesidad de una nueva relación con Estados Unidos, sin mencionar directamente las tensiones entre ambos países. Su intervención fue vista como un intento de redefinir la imagen del país en el escenario internacional.
La Asamblea General de la ONU fue el escenario donde Venezuela presentó su visión de futuro, con énfasis en la estabilidad y la participación ciudadana. La presidenta encargada buscó transmitir una imagen de continuidad y esperanza, pese a las complejidades del contexto nacional.

























