El presidente español, Pedro Sánchez, abordó durante la cumbre de la ONU la crisis migratoria en Ceuta, destacando la necesidad de actuar con urgencia ante el desahucio de la activista Maricarmen. En una entrevista con CNN, Sánchez señaló que los sistemas fronterizos de Rabat habían fallado, lo que ha generado una presión creciente sobre las autoridades locales.

Además, Sánchez criticó el discurso de Donald Trump en la ONU, calificándolo de "muy ideológico" y "no respaldado por los hechos". En el mismo contexto, el líder español defendió una relación constructiva con Marruecos, tras la tensión generada por la crisis migratoria en Ceuta.

El gobierno español también reclamó un nuevo decreto de vivienda, en medio de la polémica sobre el desahucio de Maricarmen, y abordó la situación de los migrantes en la región. Sánchez destacó que la inmigración ha "fortalecido" a España, aunque reconoció la complejidad del tema.

Marruecos, por su parte, ha reforzado su control en las fronteras con Ceuta y Melilla, según informes oficiales. El régimen de Mohamed VI también ha exigido la soberanía sobre el Sáhara, aunque ha evitado mencionar directamente la invasión de Ceuta en la ONU.