La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha anunciado ante la ONU que se celebrarán elecciones en el país, aunque no ha especificado una fecha ni detallado los mecanismos. Durante su intervención, Rodríguez se ha presentado como defensora de la democracia, prometiendo "garantías" para las elecciones y una "transición hacia una democracia plena". Sin embargo, no ha dado una fecha concreta para el proceso electoral, lo que ha generado interrogantes sobre su viabilidad.
Aunque Rodríguez ha destacado su relación con Estados Unidos y ha agradecido a Donald Trump por "retomar el camino de las relaciones diplomáticas", no ha confirmado si Washington apoya directamente su candidatura. Mientras tanto, la líder opositora María Corina Machado sigue bloqueada en su intento de regresar al país, lo que refleja la tensión política interna.
La presidenta interina se ha distanciado del régimen de Nicolás Maduro, del que era la segunda figura, y ha explicado que negocia con sectores de la oposición. Sin embargo, la falta de un calendario electoral claro sigue siendo un punto crítico. La comunidad internacional sigue observando con atención cómo se desarrolla esta situación.
La diplomacia de paz sigue siendo un eje central en la agenda venezolana, según destacaron fuentes del gobierno. A pesar de ello, la incertidumbre sobre el futuro político persiste.























