El gobierno venezolano presentó un marco ético para el desarrollo de la inteligencia artificial, con el objetivo de garantizar su uso responsable y seguro. Esta iniciativa busca establecer pautas claras para que las empresas y organismos públicos utilicen la tecnología de manera transparente y respetuosa con los derechos humanos.
La propuesta incluye principios como la privacidad de los datos, la no discriminación y la transparencia en el diseño de algoritmos. El ministerio de Ciencia y Tecnología lideró el proceso, en colaboración con expertos en ética y tecnología.
Este marco se enmarca en un esfuerzo más amplio por modernizar la economía del país y promover la innovación responsable. Aunque aún no hay fechas definidas para su implementación, el gobierno ha anunciado que se realizarán talleres y debates públicos para su aprobación.
La medida refleja una intención de equilibrar el avance tecnológico con la protección de los valores sociales y la seguridad ciudadana.





























