Los más de 1.000 acampados en la Puerta del Sol continúan en la calle pese al acuerdo alcanzado entre la familia de Maricarmen y Urbagestión para que la mujer de 87 años pueda regresar a su vivienda. La decisión se tomó tras una negociación que permitió que Maricarmen, que vivió allí durante más de 70 años, vuelva a su hogar. Aunque el acuerdo se ha cumplido, los colectivos de defensa de la vivienda mantienen la ocupación para presionar por medidas contra los desahucios.

Los negocios cercanos a la Puerta del Sol han sufrido la presencia de los acampados, con algunos comerciantes alertando de una caída en las ventas. A pesar de esto, los manifestantes siguen en la calle, convencidos de que su lucha sigue siendo necesaria. La situación en Ceuta, aunque no directamente relacionada, refleja la complejidad de los problemas de vivienda en la región.

La sindicalista Ruth Galán ha criticado el trato de Urbagestión hacia Maricarmen, calificándolo de "sádico". Aunque el acuerdo ha permitido el regreso de la mujer, la acampada sigue como símbolo de resistencia contra los desahucios. Los manifestantes esperan que su presencia continúe hasta que se adopten medidas más amplias para proteger a los hogares vulnerables.

La acampada en la Puerta del Sol sigue siendo un punto de encuentro para quienes defienden la vivienda como derecho fundamental. A pesar del regreso de Maricarmen, la lucha sigue activa.