Migrantes han decidido regresar voluntariamente a Marruecos desde Ceuta antes de ser identificados por las autoridades. Esta decisión, según la policía, se debe a que las personas son conscientes de que no cumplen los requisitos para solicitar protección internacional. Los casos se han incrementado en las últimas semanas, especialmente en la playa de Benítez, donde se han realizado desalojos.

Las autoridades españolas han confirmado que la policía continúa con los operativos de desalojo en la zona, mientras que los migrantes optan por abandonar el territorio de forma espontánea. Algunos de ellos han sido capturados, pero la mayoría ha decidido regresar a Marruecos por su propia voluntad. Esta situación ha generado un debate sobre la gestión de la frontera y la cooperación con el país vecino.

La comunidad marroquí en Ceuta ha respondido a esta situación con una actitud de colaboración, según fuentes locales. Se espera que el perímetro de control sea reforzado en los próximos días, lo que podría afectar la movilidad de los migrantes. Aunque no hay cifras exactas, se estima que decenas de personas han regresado en las últimas semanas.

La situación refleja la complejidad de la gestión migratoria en la frontera entre España y Marruecos, un tema que sigue siendo de debate en el ámbito político y social.