Trump anunció en una rueda de prensa en la Casa Blanca una "pausa en la guerra" en Ucrania, proponiendo un alto el fuego para la energía. La propuesta fue recibida con sorpresa por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien, aunque expresó su disposición a cumplir la decisión, destacó la complejidad de la situación en el frente.
La propuesta de Trump, según fuentes cercanas al gobierno estadounidense, busca reducir el impacto de los bombardeos rusos en infraestructuras energéticas ucranianas. El presidente estadounidense argumentó que la suspensión temporal de ataques a centrales eléctricas y redes de distribución podría ayudar a estabilizar la región y facilitar la negociación de un acuerdo de paz.
Esta iniciativa se produce en un contexto de creciente presión internacional para encontrar una solución a la guerra. Aunque la propuesta no ha sido formalmente aceptada, Zelenski ha manifestado su interés en explorar opciones de diálogo. La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos de ambos bandos, buscando señales de posible compromiso.




















