Trump y Putin acordaron liberalizar parcialmente las exportaciones rusas de diésel, lo que permitirá a Estados Unidos importar el combustible a menor costo. La decisión, anunciada por el gobierno ruso, revoca restricciones impuestas este año para proteger el suministro nacional de combustible.

El acuerdo se produce semanas antes de las elecciones legislativas en Estados Unidos. Según informes, la inflación en el país alcanzó el 3,4 % en agosto, con el diésel un 67 % más caro que a finales de febrero. Trump destacó que el acuerdo busca abaratar el diésel en EE.UU. Lo que beneficiaría a granjeros y camioneros.

Aunque el gobierno ruso levantó parcialmente la prohibición, los volúmenes de exportación publicitados apenas lograron mover el mercado durante horas. Analistas señalan que el impacto en los precios podría ser limitado, especialmente antes de las elecciones.

El acuerdo también se enmarca en una serie de gestos diplomáticos entre Trump y Putin, incluyendo una postura más flexible hacia Rusia en temas como Ucrania y el conflicto en Yemen. Trump cuestionó la oposición de Ucrania a la liberalización del diésel ruso y exigió a Zelenski detener los ataques contra las refinerías rusas.

Este gesto refleja una estrategia de Trump para fortalecer su base política, aprovechando el contexto de una economía en crisis y una presión creciente por reducir costos en sectores clave. La relación entre EE.UU. Y Rusia sigue siendo compleja, con intereses económicos y geopolíticos en juego.