Presidente Donald Trump anunció que Rusia suministrará diésel al mercado mundial tras una conversación telefónica con el presidente ruso Vladimir Putin. La decisión se tomó durante una llamada en la que ambos líderes discutieron la situación energética internacional. Según fuentes oficiales, Rusia acordó enviar más de 300.000 toneladas de diésel a Estados Unidos y al mercado global.

La medida se produce en un contexto de creciente inquietud en la Casa Blanca por las encuestas previas a las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre. Los resultados muestran una ventaja de siete puntos para los demócratas. Trump ha estado buscando formas de aliviar la presión inflacionaria y los costos energéticos, que han aumentado debido a la guerra con Irán y la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

Este acuerdo se enmarca en una serie de conversaciones entre Trump y Putin, que han abordado temas relacionados con la energía y la economía. En una publicación en Truth Social, Trump destacó el éxito de la llamada y mencionó que los precios del diésel deberían disminuir como resultado del acuerdo. La entrega del diésel se espera que se lleve a cabo antes de diciembre.

La decisión refleja la compleja relación entre Estados Unidos y Rusia, marcada por tensiones geopolíticas y acuerdos comerciales. Aunque la guerra en Ucrania sigue siendo un punto de roce, el suministro de diésel busca aliviar la crisis energética en Estados Unidos. La comunidad internacional sigue de cerca cómo esta medida afectará los precios y la estabilidad del mercado global.