El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso durante un mitin en Clarksville, Tennessee, renombrar el océano Atlántico o el Pacífico como "océano de las Américas" o "océano Trump". La sugerencia surgió en el contexto de una conversación informal sobre temas geopolíticos. Trump mencionó la posibilidad de dar nombre a un gran río, pero descartó opciones como el Hudson o el Mississippi.

La propuesta fue hecha como una broma, aunque algunos medios la tomaron como una declaración política. Trump mencionó que el cambio de nombre podría reflejar una visión más unida de las Américas, aunque no especificó cómo ni cuándo podría llevarse a cabo. No hubo anuncio oficial ni compromiso concreto de implementar la idea.

Esta propuesta se enmarca en una serie de comentarios de Trump sobre temas geopolíticos, donde ha expresado ideas inusuales o polémicas. Aunque no hay precedentes históricos de renombrar océanos, la idea ha sido discutida en contextos académicos y políticos en el pasado. La propuesta no tiene relación directa con políticas actuales, pero refleja una tendencia a usar el lenguaje como herramienta de identidad nacional o continental.