Los Reyes visitaron el cementerio de Ceuta y Melilla, una acción que ha generado reacciones en la comunidad local y en los medios marroquinos. La visita, realizada durante una gira oficial, fue interpretada por algunos como un gesto simbólico para reafirmar la presencia española en las ciudades autónomas. En Ceuta, las playas que antes estaban ocupadas ahora están despejadas, pero la presencia de los monarcas ha sido notada por los habitantes.

Los medios marroquines han cuestionado la intención de la visita, sugiriendo que podría ser una estrategia para defender la españolidad de Ceuta. Algunos analistas afirman que los cementerios no otorgan legitimidad a nadie, y destacan que Marruecos se ha negado a aceptar a sus fallecidos en territorios españoles. En Melilla, los ciudadanos han respondido con aplausos a la visita de los Reyes, mostrando su apoyo a la presencia española en la región.

La visita ha sido criticada por el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, quien ha expresado su descontento con la postura del gobierno frente a Marruecos y la "pasividad" del país vecino. A pesar de las reacciones, la visita sigue siendo un gesto simbólico que refleja la compleja relación entre España y Marruecos en las ciudades autónomas.