Los Reyes han visitado Ceuta, la ciudad autónoma española en el norte de África, tras un ataque reciente a su integridad territorial. La visita, que se enmarca en la celebración del Día de la Fiesta Nacional, incluye un homenaje a las víctimas de la tragedia migratoria del 30 y 31 de julio. Durante el recorrido, los monarcas han estado acompañados por líderes religiosos y autoridades locales.

La jornada comenzó con una ceremonia en el cementerio de Sidi Embarek, donde se rendió homenaje a las personas fallecidas en el salto a la frontera. El Rey ha destacado la importancia de la buena fe en las relaciones con Marruecos, advirtiendo que la soberanía española no es negociable. La visita también incluyó una reunión con representantes de la comunidad local, en la que se reafirmó el respaldo del Estado español a una población que se siente vulnerable.

Esta visita sigue a un ataque reciente que ha generado preocupación en Ceuta. La comunidad local ha solicitado mayor atención y protección, algo que los Reyes han reconocido durante su intervención. La ceremonia ecuménica en Sidi Embarek ha sido un gesto simbólico de unidad y respeto hacia las víctimas. La presencia de figuras políticas y religiosas ha subrayado la importancia del tema en la agenda nacional.

La situación en Ceuta ha sido un tema de debate en los últimos meses, con manifestaciones y protestas por parte de la población. La visita de los Reyes representa un intento de reforzar los lazos emocionales y la identidad española en la región. La comunidad ha respondido con apoyo, viendo en la visita un gesto de cercanía y respeto. La visita ha sido una oportunidad para recordar la importancia de la estabilidad y la seguridad en las fronteras.