Los Reyes han visitado este miércoles Ceuta y Melilla, en una jornada que marca un retorno después de casi veinte años sin una visita oficial del jefe del Estado a las ciudades autónomas. La pareja real ha participado en actos institucionales en ambas ciudades, incluyendo un homenaje a las víctimas de la crisis migratoria. Esta visita se produce en un contexto de tensión en la zona, donde la presencia estatal ha sido escasa en los últimos años.

La jornada ha comenzado en Ceuta, donde los Reyes han asistido a ceremonias oficiales y han saludado a la población. Posteriormente, han viajado a Melilla, donde han repetido el mismo protocolo. La visita ha sido recibida con cierta expectativa, ya que las ciudades autónomas han sido históricamente marginadas en la agenda política nacional.

La última vez que un jefe del Estado visitó Ceuta y Melilla fue en 2003, lo que hace que esta jornada sea especialmente significativa. Aunque la visita se enmarca en el protocolo institucional, algunos analistas han señalado que el gesto tiene un peso simbólico, especialmente en un momento en que la crisis migratoria sigue siendo un tema relevante.

La visita de los Reyes a Ceuta y Melilla refleja un intento de reafirmar la presencia estatal en estas zonas, que han sido históricamente excluidas de la atención política. Aunque la agenda oficial no ha incluido medidas concretas, el gesto ha sido visto como un paso hacia una mayor integración de las ciudades autónomas en la vida nacional.