El Rey Felipe VI visitó Ceuta el martes, en un acto simbólico que marcó su primera parada oficial en la ciudad autónoma desde 2014. Durante su intervención, reafirmó la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, describiéndola como "innegociable e indiscutible". La visita tuvo lugar en medio de una tensa situación migratoria que ha afectado a las dos ciudades autónomas.
El monarca destacó la importancia de la integridad territorial de España, señalando que cualquier amenaza contra Ceuta o Melilla representa una amenaza para toda la Unión Europea. Durante su discurso, el Rey pidió solidaridad europea y unidad institucional, especialmente tras la crisis migratoria de julio. También mencionó la necesidad de tratar a quienes permanezcan en España con dignidad y humanidad.
La visita incluyó una ceremonia en el cementerio musulmán, donde se rendió homenaje a las 90 personas fallecidas durante la entrada masiva en la ciudad autónoma. Felipe VI y Letizia recibieron una gran cantidad de aplausos y vítores de los ciudadanos de Ceuta. El Rey destacó la emoción que sintió al ver la reacción de la población, señalando que "deben notar en la Reina y en mí una emoción singular". La visita fue vista como un gesto de unidad y reafirmación de los valores españoles en un contexto de desafíos internacionales.
























