El Rey Felipe VI visitó Ceuta el 13 de octubre para reafirmar la soberanía española sobre la ciudad autónoma. Durante su discurso, el monarca destacó que la pertenencia de Ceuta a España es "innegociable e indiscutible". La visita tuvo lugar semanas después de la crisis migratoria que afectó la zona a finales de julio, cuando miles de personas intentaron cruzar la frontera.
España detectó durante esos días órdenes de la Marina marroquí a embarcaciones pesqueras para que violaran las aguas españolas. Esta situación generó una crisis sin precedentes en Ceuta. El Rey subrayó que cualquier amenaza contra Ceuta o Melilla afecta a toda la Unión Europea. Durante su intervención, Felipe VI pidió solidaridad europea y unidad institucional para enfrentar la migración.
La visita de los Reyes fue una muestra de apoyo a la ciudad autónoma y un mensaje claro a Marruecos. El Rey destacó la importancia de tratar a quienes permanezcan en España con dignidad y humanidad. La crisis de julio puso de manifiesto las tensiones entre España y Marruecos, especialmente en lo que respecta a la soberanía territorial. La presencia del monarca en Ceuta busca reforzar la estabilidad y la seguridad en la región.
























