El Gobierno informó al Rey Felipe VI sobre la entrada de buques marroquies en aguas de Ceuta durante la crisis migratoria de julio. Según fuentes de Zarzuela, el monarca fue puesto al tanto de estos sucesos. La portavoz del Ejecutivo negó temor a represalias por la visita de los Reyes a la ciudad autónoma.
La entrada de los buques marroquies ocurrió los días 30 y 31 de julio, coincidiendo con la afluencia masiva de migrantes a Ceuta. El Gobierno no especificó cuándo le dio aviso al Rey sobre estos acontecimientos. La portavoz del Ejecutivo sostuvo que no se informó de la presencia de los buques durante el asalto migratorio, ya que fue un "hecho puntual".
La visita de los Reyes a Ceuta fue un acto simbólico para mostrar apoyo a la comunidad migrante. La crisis migratoria generó tensión en la región, con un aumento significativo de llegadas desde Marruecos. El Gobierno ha mantenido una postura de no temor a represalias, aunque no ha aclarado las relaciones con Marruecos en este contexto.
La entrada de buques marroquies en aguas españolas ha sido un tema de debate en la política exterior. La situación refleja la complejidad de la gestión migratoria en la frontera entre España y Marruecos. El Rey, como figura simbólica, ha sido informado sobre los eventos, pero no se ha dado más detalle sobre las implicaciones políticas.



























