El presidente español Pedro Sánchez anunció oficialmente la convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre, tras la caída de los decretos de vivienda en el Pleno del Congreso el pasado viernes. Esta decisión sigue a una serie de movilizaciones durante el fin de semana, que se intensificaron tras la fallida aprobación de las medidas de vivienda por parte del gobierno.

Los sindicatos CCOO y UGT convocaron una huelga general contra el Partido Popular y Vox el 11 de noviembre. Se desconoce si la acampada en la Puerta del Sol continuará en ese momento. La situación política se ha visto agravada por la presión ejercida por Marruecos, según denuncias de analistas políticos como Taleb Alisalem, quien afirma que el rey de Marruecos apoya a Sánchez para las elecciones.

Alisalem acusa a Marruecos de una campaña de chantaje contra los ciudadanos marroquies residentes en España, incitándolos a votar por Sánchez. Esta presión, según el analista, se enmarca en una estrategia más amplia para influir en la política española. Aunque no hay evidencia directa de esta acusación, el tema ha generado debate entre expertos y activistas.

La crisis política en España se intensifica con la falta de consenso sobre las reformas de vivienda, que han sido rechazadas por varios grupos parlamentarios. La decisión de llamar a elecciones refleja la creciente polarización y la dificultad del gobierno para lograr un acuerdo. La situación sigue siendo inestable, con movilizaciones y protestas que podrían afectar el rumbo del país.