El candidato del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha abierto la puerta a un posible gobierno en coalición con Vox, aunque no ha especificado qué ministerios podría ceder a su partido. En una entrevista con El País, Feijóo ha defendido los pactos autonómicos y ha fijado límites sobre el modelo territorial. No ha confirmado si reservaría para el PP ministerios como Interior, Exteriores o Defensa.

Feijóo ha dejado claro que no descarta compartir el Consejo de Ministros con Santiago Abascal, líder de Vox, tras las elecciones del 29N. Sin embargo, ha asegurado que Abascal nunca le ha pedido vicepresidencias ni ministerios. Esta postura refleja una estrategia de negociación cuidadosa, buscando un equilibrio entre las expectativas del PP y las de Vox.

La crítica de la izquierda, representada por Colau, ha sido directa. En un comunicado, ha acusado a Feijóo de actuar como un "comercial de Blackstone", una metáfora que sugiere una actitud comercial y poco comprometida con los valores políticos. Esta crítica refleja la tensión entre las posturas del PP y la izquierda en la campaña electoral.

El contexto de estas declaraciones se sitúa en el periodo previo a las elecciones generales, donde las alianzas y las posturas de los partidos son clave para el resultado final. La postura de Feijóo sobre la coalición con Vox y la gestión de los ministerios clave sigue siendo un tema de debate entre los partidos y la opinión pública.