Un hombre de 24 años abrió fuego contra peatones en el centro histórico de Cracovia, dejando al menos seis muertos y 15 heridos. El atacante, identificado como un joven polaco, irrumpió en la plaza mayor con un automóvil y disparó contra la multitud. Tras el ataque, huyó hacia el distrito de Kazimierz, donde fue arrestado tras resultar lesionado por disparos policiales.
La policía encontró los cadáveres de los padres y la hermana del atacante en su vivienda. Las autoridades iniciaron investigaciones para esclarecer los motivos del ataque. El primer ministro polaco, Donald Tusk, denunció el incidente como un acto de terrorismo, señalando que era uno de los casos más graves en la historia del país.
La Unión Europea expresó su apoyo a Polonia y homenajeó a las víctimas con banderas a media asta en sus sedes. España, Brasil y otros países también expresaron condolencias. El luto nacional se extendió por todo el país, con una gran cantidad de personas afectadas. El incidente ha generado una reacción internacional y una demanda de justicia.




























