El Congreso de los Diputados derogó este fin de semana los dos decretos de vivienda aprobados por el gobierno de Pedro Sánchez, en una decisión tomada por el voto negativo de los partidos PP, Vox y Junts, junto con UPN. La medida, que buscaba frenar desalojos y limitar alquileres, fue rechazada por mayoría absoluta, lo que ha generado protestas masivas en más de 50 ciudades del país. Los manifestantes exigen una huelga general, denunciando la falta de políticas efectivas para resolver la crisis de la vivienda.

La decisión ha sido celebrada por sectores de la ultraderecha, que consideran que el gobierno socialista no ha cumplido con sus promesas. A su vez, el PSOE ha elevado su tono contra los partidos que respaldaron la derogación, acusándolos de actuar en contra de los intereses de los ciudadanos. El vicepresidente del gobierno, Cuerpo, fue uno de los más aliviados con la decisión, al considerar que la aprobación de los decretos habría tenido un impacto negativo en la economía.

La crisis de la vivienda en España ha sido un tema central en las últimas elecciones, con el PP, Vox y Junts obteniendo apoyos significativos por su postura en favor de la propiedad privada. La derogación de los decretos ha reavivado las tensiones políticas, con el PSOE buscando nuevas formas de presión para obtener una respuesta más favorable a las demandas de los inquilinos. La situación sigue siendo delicada, con el gobierno aún sin decidir si convocará elecciones anticipadas.