Los dos decretos de vivienda presentados por el gobierno de Pedro Sánchez fueron rechazados en el Congreso español este viernes. Los proyectos, que buscaban frenar desalojos y limitar alquileres, obtuvieron 178 y 184 votos en contra. Los partidos conservadores Vox, Partido Popular (PP) y Junts votaron en contra, mientras que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y otras formaciones apoyaron las medidas.
Miles de manifestantes se concentraron en Madrid, en la Plaza de Sol, para exigir una huelga general. Los participantes expresaron su frustración por el rechazo de los decretos, considerando que la ultraderecha cumplió con las expectativas de los ciudadanos. Uno de los manifestantes, Ricardo, destacó el "enfado" generalizado y señaló la falta de confianza en los partidos conservadores.
La caída de los decretos abre nuevas posibilidades políticas. Fuentes del gobierno indican que no descartan un adelanto electoral, dejando la decisión en manos de Sánchez. Aunque el PSOE mantiene su postura crítica contra los partidos en contra, el rechazo de los decretos deja sin protección a millones de inquilinos.
El rechazo refleja una división política profunda en el Congreso. Mientras el PSOE busca proteger a los inquilinos, los partidos conservadores priorizan otros intereses. La situación podría influir en las próximas decisiones del gobierno y en la evolución del escenario político español.






















