Los líderes de Junts han anunciado su rechazo a los dos decretos de vivienda que se votan en el Congreso, lo que ha generado una reacción inmediata del gobierno. El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado que el voto de Junts "les retratará ante generaciones enteras", mientras que el PSOE y otros partidos han llamado a movilizaciones para defender las medidas.
El Sindicato de Inquilinas de Madrid ha convocado una marcha hacia el Congreso para exigir la convalidación de los decretos, mientras que el presidente de la Junta, Pablo Casado, ha equiparado la votación con una moción de confianza. Junts ha insistido en retirar los decretos, pidiendo que se rechacen en su totalidad. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, ha instado a Junts a abstenerse para evitar su derogación.
La votación se celebrará en un pleno extraordinario, con el apoyo de Junts aún pendiente. El PNV ha anunciado su rechazo al texto sobre la renovación automática de contratos. La tensión se ha elevado en las calles, con protestas en Sol y en las inmediaciones del Congreso. La situación se ha complicado tras el anuncio del rechazo de Junts, con el gobierno preparado para enfrentar las consecuencias.
La votación se ha convertido en un punto de inflexión en la política española, con el peso de las decisiones sobre vivienda en juego. La oposición ha aprovechado la situación para criticar el gobierno, mientras que el Ejecutivo busca mantener su línea de acción. La tensión política se ha intensificado, con el rechazo de Junts como un factor clave en la evolución de la crisis.
























