Los tres partidos, Junts, PP y Vox, han rechazado en el Congreso los dos decretos sobre vivienda aprobados por el gobierno de Pedro Sánchez. Esta decisión, tomada con el voto negativo de Junts, ha generado protestas en más de 50 ciudades, donde miles de personas exigen una huelga general. Los manifestantes, incluyendo inquilinos y sindicatos, han criticado la postura de los partidos que se opusieron a las medidas, que buscaban frenar desalojos y limitar alquileres.

La caída de los decretos ha agudizado la presión sobre el primer ministro, quien ahora enfrenta una situación política compleja. El PSOE ha elevado su tono contra los partidos que se opusieron, mientras que el gobierno considera la posibilidad de adelantar elecciones. Fuentes del Ejecutivo indican que la decisión final recaerá en manos de Sánchez.

El rechazo de Junts, que había sido una de las últimas esperanzas para la aprobación de las medidas, ha sido interpretado como una derrota para el gobierno. Los líderes de la oposición, incluyendo figuras como Felipe González y Mariano Rajoy, han aprovechado la situación para criticar a Sánchez y abogar por el fin de la legislatura. La situación ha generado una polarización política intensa, con manifestaciones que continúan en las calles.