Los jóvenes radicales lanzaron gritos a favor de ETA en las calles de Bilbao, desencadenando una crisis de violencia en la ciudad. La situación se desató en la noche del miércoles, cuando grupos de jóvenes, según fuentes locales, se manifestaron en el centro de la ciudad, repitiendo consignas vinculadas al pasado político vasco. La policía intervino para dispersar los grupos, lo que generó tensión y enfrentamientos.
El Ayuntamiento de Bilbao condenó públicamente los gritos a favor de ETA, destacando la necesidad de mantener la calma y la legalidad. Mientras tanto, el partido Bildu emitió un comunicado en el que instó a responder al fascismo y a la ultraderecha por vías pacíficas y democráticas. La situación ha generado debate sobre la actuación policial y el papel de la Guardia Civil en la zona.
La violencia en Bilbao se produce en un contexto de creciente polarización política en el País Vasco. Aunque ETA dejó de actuar en 2018, su legado sigue influyendo en ciertos sectores. La manifestación de este miércoles refleja una tensión entre grupos radicales y las instituciones, que buscan mantener el orden público. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de la situación, en espera de una solución negociada.























