El estudio realizado por la ONG LEEP reveló que el 29% de las pinturas analizadas en Perú presentan niveles peligrosos de plomo. De ese porcentaje, la mitad corresponde a pinturas a base de aceite. Esta situación pone en riesgo a aproximadamente 7,1 millones de niños en el país, según datos proporcionados por la organización.

El Ministerio de Salud (Minsa) ha anunciado que reforzará la vigilancia sanitaria y la fiscalización para prevenir la exposición infantil al plomo. Esta medida busca garantizar que los productos utilizados en viviendas y espacios públicos cumplan con estándares de seguridad. El plomo es un metal tóxico que puede causar graves daños a la salud, especialmente en niños, afectando el desarrollo neurológico y el sistema inmunológico.

La exposición al plomo puede ocurrir a través de pinturas desgastadas, agua contaminada o alimentos envasados en recipientes con plomo. En Perú, la presencia de este metal en pinturas ha sido un problema de larga data, especialmente en zonas con viviendas antiguas o construcciones no reguladas. Aunque el gobierno ha implementado algunas medidas, la falta de control efectivo ha permitido que el problema persista.

Este estudio refleja la necesidad de una acción más contundente para garantizar la seguridad de las familias. El Minsa ha señalado que trabajará en colaboración con organismos locales y nacionales para mejorar la calidad de los materiales utilizados en la construcción y la decoración. La protección de los niños sigue siendo una prioridad en la agenda sanitaria del país.