El partido Popular y Vox han firmado un acuerdo para presentar una lista común en el Senado, con el objetivo de alcanzar la mayoría de tres quintos de senadores. Esta alianza, que se consolidó en las últimas semanas, se presenta como una estrategia clave para garantizar la representación de la derecha en la Cámara Alta. La elección del 29 de noviembre será decisiva para conocer si este pacto ha sido suficiente para lograr la mayoría requerida.
El acuerdo entre ambos partidos se basa en la coordinación de listas y la presentación conjunta de candidatos en las provincias donde ambos tienen mejor posibilidad de éxito. Esta estrategia busca maximizar el número de escaños que pueden obtener en el Senado, lo que podría influir en la capacidad de los partidos para legislar y tomar decisiones en el ámbito nacional.
Este pacto se produce en un contexto de polarización política en España, donde el PSOE y el resto de partidos de izquierda han perdido terreno en las últimas elecciones. La derecha, por su parte, ha buscado fortalecer su posición mediante alianzas estratégicas. Aunque el Frente Amplio ha logrado algunos avances en ciertas regiones, la derecha sigue siendo la fuerza más representativa en el Senado. La elección del 29N podría marcar un cambio en el equilibrio de poderes en el Parlamento español.























