El rey de Marruecos, Mohamed VI, ha criticado públicamente la gestión migratoria de España y ha anunciado que propondrá una nueva estrategia de cooperación. En declaraciones recientes, el monarca alauí ha señalado que la relación con España ha alcanzado su "límite" y ha exigido una reorientación en la gestión de los flujos migratorios.
Según fuentes oficiales marroquinas, el rey ha expresado su preocupación por la situación de los menores no acompañados que llegan a la Península Ibérica. Ha pedido a España la devolución de estos menores, argumentando que su permanencia en el territorio español no responde a las necesidades reales de protección. Además, ha rechazado la instrumentalización de Ceuta, territorio compartido, y ha criticado las presiones ejercidas por parte de Madrid en la gestión de la frontera.
La tensión entre ambos países ha aumentado tras la crisis migratoria de los últimos años. El rey ha insistido en que la cooperación migratoria debe basarse en la soberanía y la reciprocidad. En una entrevista reciente, Mohamed VI ha afirmado que la relación con España es una elección soberana, pero que ciertos aspectos, como la gestión de los menores, requieren una revisión urgente.
Este llamado al diálogo refleja una creciente inquietud en Rabat sobre la forma en que España maneja la migración. Aunque no se ha anunciado una ruptura en las relaciones bilaterales, el tono de las declaraciones del monarca sugiere que el tema migratorio se ha convertido en un punto crítico en la relación entre Marruecos y España.



























