Los sindicatos que apoyaron la aprobación del Estatuto Marco con la presidenta del gobierno, Mónica García, han pedido evitar que la norma se quede en el olvido tras las elecciones del 29N. La ley, que establecía un marco para la negociación colectiva en el sector público, había sido aprobada en el Congreso y estaba en trámite para su entrada en vigor. Sin embargo, el adelanto electoral ha generado incertidumbre sobre su futuro.

La norma, que buscaba modernizar las relaciones laborales en el sector público, fue promulgada en el Congreso en octubre. Su aprobación marcó un avance en la negociación colectiva, pero su implementación dependía de su aprobación definitiva. Con la celebración anticipada de elecciones, el proceso se ha visto interrumpido.

Los sindicatos que participaron en el acuerdo con el gobierno han expresado su preocupación por el posible abandono de la ley. En declaraciones recientes, han insistido en la necesidad de garantizar su tramitación y su entrada en vigor. La situación plantea un desafío para la estabilidad laboral en el sector público, donde la falta de normativa clara podría generar incertidumbre.

El Estatuto Marco era visto como una herramienta clave para mejorar las condiciones laborales y fomentar la negociación colectiva. Su posible abandono podría afectar a miles de trabajadores en el sector público, generando una brecha en la regulación laboral. La situación refleja la complejidad de la política laboral en un contexto de cambios electorales.