Miles de personas se movilizaron este sábado en Madrid en una nueva protesta por el derecho a la vivienda, apenas un día después de que el Congreso rechazara dos decretos ley presentados por el gobierno socialista. La manifestación, que recorrió el centro de la capital, contó con varias columnas que partieron de puntos clave de la ciudad, incluyendo Atocha, Plaza de España y el Hospital de La Princesa. Los participantes se dirigieron hacia el Paseo de Cibeles, donde se concentraron bajo un lema que eleva el tono de las protestas.
La decisión del Congreso de rechazar los decretos ley ha generado una respuesta inmediata del movimiento social. Los acampados en el Paseo de Sol se unieron a la marcha desde un quinto punto de partida. La movilización se enmarca en un contexto de creciente tensión sobre el tema de la vivienda, con un clima de expectativa ante una posible huelga general.
El rechazo de los decretos, que buscaban regular el alquiler y mejorar las condiciones de los inquilinos, ha sido visto como un golpe para el gobierno. Pedro Sánchez ha decidido tomar un fin de semana para reflexionar sobre la posibilidad de adelantar las elecciones generales, algo que podría marcar un cambio en la política nacional. La decisión ha sido criticada por algunos de sus socios en el Ejecutivo, lo que ha agravado la situación.
La situación refleja una creciente insatisfacción con las políticas gubernamentales en materia de vivienda, un tema que ha sido central en las protestas recientes. La movilización de este sábado muestra la intensidad del debate y la presión sobre el gobierno para tomar medidas más radicales.






















