Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, visitaron Ceuta el martes en una jornada histórica, siendo la primera vez que lo hacen desde que asumieron el trono. La visita, que se produce tres meses después de la entrada de más de 70.000 migrantes procedentes de Marruecos, busca mostrar solidaridad con la población local.

El gobierno informó al Rey sobre la entrada de buques marroquíes en aguas de Ceuta en julio, coincidiendo con la afluencia de migrantes. Esta situación ha generado tensión entre España y Marruecos, que reclama su soberanía sobre Ceuta. Aunque la visita se presenta como un gesto de apoyo, podría reavivar las tensiones con Rabat.

La crisis migratoria sigue abierta, con nuevas tensiones geopolíticas. En 2007, Marruecos condenó públicamente la visita de Juan Carlos I a Ceuta. Esta vez, el acercamiento bilateral de 2022 no ha eliminado las tensiones. El gobierno ha mantenido la información sobre los buques marroquíes ocultos durante más de dos meses, lo que ha generado críticas.

La visita de los reyes se produce en un contexto de crisis electoral y de múltiples frentes abiertos para el gobierno. La comunidad hindú en Ceuta ha destacado la importancia de la visita para que Marruecos entienda que Ceuta es parte de España. La situación en Ceuta sigue siendo un punto sensible en las relaciones entre España y Marruecos.