El Partido Socialista (PSOE) y el Frente Amplio han anunciado su intención de concurrir al Senado en las elecciones generales del 29 de noviembre bajo una única lista. Esta decisión se tomó tras una serie de reuniones entre las dos formaciones, que han decidido unir fuerzas para maximizar su representación en la Cámara Alta. La alianza se estructura como una lista conjunta, con candidaturas conjuntas en 47 circunscripciones, respaldadas por el PSOE, IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Ceuta Ya. Además, se han establecido acuerdos específicos en Baleares y en La Gomera, donde se han incluido fuerzas progresistas.

La coalición ha sido criticada por líderes de otros partidos, como el líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, quien la ha calificado como una "coalición de desesperados". Según Feijóo, esta alianza refleja la debilidad del PSOE y la desesperación de su líder, Pedro Sánchez, ante la falta de alternativas viables. El PP ha prometido trabajar para fortalecer el Estado del bienestar, señalando que los votantes han tomado nota de la situación.

La alianza entre el PSOE y el Frente Amplio representa un cambio en la estrategia política de ambos partidos, que buscan consolidar su influencia en el Senado. Esta decisión ha generado reacciones en otros sectores, como Podemos, que ha criticado la priorización del PSOE en pactos con el Frente Amplio frente a acuerdos autonómicos con su formación. La coalición se presenta como una respuesta a la fragmentación de la izquierda y a la creciente influencia de Vox en las elecciones.